Cinco ciclistas pedalean por el litoral del río Paraná, a través de los Esteros del Iberá, explorando tradiciones guaraníes y celebraciones locales.
De Resistencia, Chaco
a Ituzaingó, Corrientes
Invierno, clima templado a frío, humedad y viento.
Distancia total: 396 km
Ascenso total: 397 mts
Bajar del avión, subir a la bici
Cualquier viaje en bicicleta comienza mucho antes de la primera pedaleada ya que se necesita mucha planificación y logística cuando se vuela con la bici hacia el punto de partida del viaje. Volamos desde el Aeroparque Jorge Newbery, en Buenos Aires, con las bicis embaladas en cajas de cartón y los bolsos de las bicicletas cargados con nada más que lo necesario. Aterrizamos en Resistencia, Chaco para comenzar el periplo que recorrería las provincias de Corrientes y Misiones.
Apenas bajamos del avión, buscamos un espacio donde desembalar las 5 cajas de bicicletas. Que haya coincidido con el feriado del día de la bandera probablemente nos ayudó, ya que no se observaba mucho movimiento y el despliegue de nuestros preparativos no parecía entorpecer la dinámica del aeropuerto. En aproximadamente una hora logramos armar las bicis, cambiarnos e incluso despachar las cajas con todos sus protectores hacia nuestra última parada del viaje, Puerto Iguazú, para poder reutilizarlas antes de volar de regreso.

Chipá, Chamamé y Guaraní
El primer día fue largo: habíamos dormido poco por el vuelo, tuvimos algunos inconvenientes mecánicos, tardamos en acostumbrar el cuerpo a rodar con peso extra… así que cuando vimos la oportunidad de coronar la rodada con el típico chipá guaraní, no lo dudamos. Al llegar a Empedrado, encontramos una panadería en una esquina centenaria del pueblo, con paredes de ladrillo descolorido y con el perfume de masas recién horneadas. Allí tuvimos nuestra primera ronda de chipás, costumbre que adoptaríamos a diario durante le viaje.



Hubo otra noche en Corrientes en la que asistimos a la celebración de San Juan Bautista en el pueblo de Ituzaingó. Esta fiesta popular y tradicional reúne a todos sus habitantes en un evento al aire libre con fogata, cruce de brasas, feria de artesanos, chamamé en vivo para escuchar y bailar.



El litoral paranaense
Ya sea al cruzarlo, bordearlo, escucharlo correr por las noches o contemplarlo durante una mateada al atardecer, el río Paraná -el segundo más largo de Sudamérica, que recorre Brasil, Paraguay y Argentina- nos acompañó durante una buena parte del viaje.
Tuvimos la oportunidad de visitar una maravilla geológica sobre sus orillas, las conocidas Barrancas de Empedrado, unas tremendas barreras arenosas donde se observan estratos de distintos sedimentos probablemente arrastrados por el río a lo largo de mucho tiempo.


Los Esteros del Iberá
En Guaraní, Iberá significa “agua brillante”. Este extenso humedal conformado por una serie de lagunas, riachos y bañados es uno de los más grandes del mundo y alberga una gran cantidad de especies autóctonas.
En nuestro día de descanso exploramos los esteros con los cinco sentidos. Fuimos de safari, hicimos kayak y emprendimos caminatas para divisar fauna local. Allí vimos al ciervo de los pantanos, yacaré negro, yacaré overo, carpinchos, víboras y algunas aves de entre las cientos de especies que hay en la región.



Nuestro guía nos deleitó con un almuerzo a tono con la excursión: un guisado de pollo, receta de sus ancestros guaraníes, cocinado al fuego en cacerola de hierro en el área recreativa de la reserva.



Rutas intransitadas
Saliendo de San Miguel, recorrimos la hermosa ruta 118 con el placer de rodar en pelotón por un camino sin tráfico y con el pavimento en excelente estado. Fueron casi 50 km de tranquilidad en un entorno natural, con una brisa a favor, después de dos días de sufrir el viento cruzado. Luego llegamos a la 12, una ruta con tránsito importante y sin banquina del lado de Corrientes, que nos llevaría hasta la provincia de Misiones.

Fotos: Sebastián Di Tomaso (@lavidadeseba) e Iván Vañek (@ivandigital)
También te puede interesar

ITALIA: LOS IMPONENTES ALPES Y LA COLORIDA RIVIERA DE LIGURIA
Bikepacking, puertos de montaña y tramos en tren para explorar la bella Italia con sus paisajes naturales dramáticos, sus calles y rincones medievales y su buen vivir.

MISIONES: TIERRA COLORADA, PENDIENTE Y SELVA
Un viaje en bici de gravel por caminos ondulantes de pavimento y tierra, penetrando la cálida y húmeda selva subtropical y explorando la mezcla cultural, hasta las bellas cataratas del Iguazú.

CORRIENTES: PARANÁ, LLANURA Y ESTEROS
Un viaje en bici por el litoral del Paraná y a través de los Esteros del Iberá, explorando tradiciones guaraníes y celebraciones locales.
